Schwimmer im Pool beim Kraulschwimmen

Estilos de natación: cuál desarrolla más resistencia

Sonja Höslmeier, Redakteurin bei InspiredBySports

AUTORA:

Sonja Höslmeier

Tiempo de lectura: aprox. 6 minutos

El crol es el rey, la braza para nadadores aficionados, la mariposa solo para profesionales. Estas reglas ya no serán válidas en 2026. Nuevos estudios de medicina deportiva y fisiología demuestran: cada estilo desarrolla capacidades distintas, y la mayoría de los aficionados nadan crol incorrectamente porque practican el estilo de moda, no el que mejor se adapta a sus objetivos.

Sprint rápido

  • El crol quema 590 kcal por hora a 1,5 m/s, pero solo si la técnica es correcta. De lo contrario, la resistencia del agua frena más de lo que trabaja la musculatura.
  • La braza entrena mejor que cualquier otro estilo la fuerza de piernas y el control respiratorio. La revisión Cochrane 2025 confirma su efecto en la resistencia cardiovascular.
  • El estilo espalda es el único que descarga activamente la columna vertebral y al mismo tiempo estabiliza la musculatura del tronco. Ideal para personas con trabajo de oficina.
  • La mariposa es técnicamente el estilo más exigente, pero también el que ofrece el mayor aumento de rendimiento por hora de entrenamiento, si se nada con técnica correcta.
  • La verdad para aficionados: alternar estilos ofrece más beneficios que mantenerse en uno solo. El cuerpo desarrolla capacidad más rápido cuando entrena diferentes patrones de movimiento.

 

El crol no es automáticamente el mejor estilo

Quien entra en la piscina y quiere nadar crol, por lo general lo hace por una razón: parece propio de un profesional. El estilo crol es el dominante en la mayoría de las piscinas, y quien se considera un nadador ambicioso lo entrena. El problema: el crol es el segundo estilo más técnico después del delfín. Quien lo ejecuta mal quema menos calorías que alguien que nada braza de forma limpia —a pesar de que, sobre el papel, su velocidad sea mayor.

Un estudio actual de fisiología del deporte de la Universidad de Colonia (2025) siguió durante 12 semanas a 180 nadadores aficionados de entre 25 y 55 años. El resultado: solo el 34% de los participantes logró mantener una rotación técnica limpia al nadar crol. El resto, debido a movimientos incorrectos de la cadera y a un tirón de brazo demasiado profundo, perdía tanto impulso que su consumo efectivo de calorías quedaba por debajo del de la braza.

Eso no significa que no debas nadar crol. Significa que la técnica debe preceder al estilo —y que debes evaluar con honestidad tu propia técnica al nadar crol. Un video-coaching de 30 minutos en un club de natación genera más progreso que tres meses de entrenamiento en solitario con patrones erróneos.

 

Lo que realmente muestra la evidencia científica en 2026

La medicina deportiva ha avanzado enormemente en los últimos dos años en lo que respecta a la natación. La revisión Cochrane de mayo de 2025 sintetiza 47 estudios individuales y llega a una conclusión sorprendente: el mayor beneficio para la salud no proviene del estilo, sino de la regularidad. Quien nada 30 minutos dos veces por semana —sin importar el estilo— reduce su riesgo cardiovascular en un 19%. La diferencia entre los estilos es, como máximo, de 4 puntos porcentuales.

Resulta interesante analizar objetivos específicos de entrenamiento. La braza desarrolla la fuerza de las piernas más rápidamente que el crol, porque el golpe de piernas es más potente y carga más intensamente los aductores. El nado de espalda es el único estilo que descarga activamente la columna lumbar —algo relevante para todas las personas con rutinas de oficina. El delfín es el estilo más eficiente para fortalecer la musculatura del tronco y la estabilidad de los hombros, pero también el que presenta el mayor riesgo de lesiones si se ejecuta con técnica incorrecta.

El crol destaca en distancias largas: para quienes entrenan triatlón o desean nadar en aguas abiertas, no hay alternativa al crol bien ejecutado. Sin embargo, quien solo entra en la piscina dos veces por semana durante 45 minutos para mantenerse en forma se beneficia más de un entrenamiento mixto que de un entrenamiento exclusivo de crol.

Consumo de calorías por hora con 70 kg de peso corporal

590
kcal crol (1,5 m/s)
510
kcal braza (1,1 m/s)
470
kcal espalda (1,2 m/s)
780
kcal delfín (1,5 m/s)

Valores tomados del Compendium of Physical Activities 2024, con técnica promedio. Una buena técnica incrementa el gasto en un 10-15%.

 

Qué estilo para qué objetivo: una asignación clara

Si vas a nadar, deberías saber previamente qué es lo que quieres. Suena obvio, pero es la causa más frecuente de progresos estancados. Quien tiene como meta «nadar mejor» suele entrenar el estilo crol, porque parece el más profesional, y así no desarrolla ni fuerza ni resistencia, ya que la técnica no está dominada.

Es mejor establecer una relación clara entre objetivo y estilo. La Escuela Superior de Deporte de Colonia trabaja en su actual guía de natación con esta misma lógica: ¿qué quieres desarrollar en tu cuerpo, qué estilo lo favorece y con qué frecuencia por semana?

Ventajas: Estilo braza

  • Fuerza en las piernas y control de la respiración en un solo estilo
  • Sin impacto articular, ideal para principiantes
  • Máximo efecto cardiovascular por tiempo invertido
  • Adaptable incluso con molestias en las rodillas (evitando el movimiento tipo «latigazo»)

Desventajas: Estilo braza

  • Velocidad más baja: poco eficaz para entrenamientos de distancia
  • Alta tensión en las rodillas si el movimiento de las piernas es incorrecto
  • Tensión en el cuello por mantener la cabeza elevada durante mucho tiempo
  • Menos eficaz para quemar calorías que el crol o el estilo mariposa

Esta lógica puede aplicarse a cualquier estilo. Quien quiera mejorar su forma física de manera sistemática en primavera, puede combinar dos estilos por sesión: 20 minutos de crol para resistencia, 15 minutos de braza para fuerza en las piernas y 5 minutos de espalda para relajarse. Esto es más científico desde el punto de vista del entrenamiento que nadar 45 minutos solo crol.

 

Revisión técnica: dónde pierden más tiempo los aficionados

El error más común entre nadadores aficionados no es la falta de fuerza, sino la posición incorrecta del cuerpo. Quien deja caer las caderas nada contra la resistencia del agua, no con ella. El resultado: cada brazada consume el doble de energía de la que debería.

Tres pruebas te permiten evaluar tu nivel técnico en 15 minutos. Primero: nada 25 metros de crol y cuenta las brazadas. Menos de 20 es bueno; más de 25 indica falta de impulso. Segundo: déjate flotar boca abajo sin mover los brazos. Si tus piernas se hunden, tienes un problema de flotabilidad, que normalmente se debe a la posición de la cabeza, no a la grasa corporal. Tercero: respira bilateralmente durante el crol. Quien solo puede respirar de un lado tiene una rotación asimétrica y pierde impulso por ello.

Si fallas en las tres pruebas, una sesión con un entrenador te aportará más que seis meses de entrenamiento autodidacta. Puede sonar poco atractivo, pero los datos son claros: los nadadores aficionados con entrenamiento personalizado mejoran su técnica un 28 por ciento en doce semanas, mientras que quienes entrenan solos apenas alcanzan un 7 por ciento de mejora. El desarrollo de la forma física solo funciona con una base técnica sólida.

 

La pregunta «¿cuál es el mejor estilo de natación?» está mal planteada. Es mejor preguntarse: ¿qué perfil de capacidades quiero desarrollar en mi cuerpo y qué estilo lo favorece? Quien quiera resistencia, necesita crol. Quien quiera fuerza en las piernas, necesita braza. Quien quiera descomprimirse, necesita espalda. Y quien quiera todo a la vez, debe combinarlos con técnica precisa. La piscina no es una competición por el estilo más prestigioso, sino el aparato de fitness más sincero que existe.

 

Vuelta a la calma

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¿Qué estilo de natación quema más calorías?
Mariposa, con unas 780 kcal por hora, pero solo realizable para nadadores experimentados. Para aficionados, es más realista el estilo libre con 590 kcal por hora si la técnica es correcta. Quien nada mal el libre, quema menos que con el estilo braza.
¿Con qué frecuencia hay que nadar para notar resultados?
Según la revisión Cochrane 2025, dos veces por semana, entre 30 y 45 minutos cada sesión, es suficiente para reducir de forma medible el riesgo cardiovascular. Para progresos técnicos perceptibles, se necesita además entrenamiento específico o retroalimentación del entrenador cada pocas semanas.
¿Es realmente malo el estilo braza para las rodillas?
Solo si se realiza mal el movimiento de piernas. El clásico «whip-kick» sobrecarga la cara interna de la rodilla, especialmente si la cadera no gira adecuadamente. Quien entrena una patada más limpia o adopta la técnica de patada de braza utilizada en competición, puede nadar braza durante décadas sin molestias.
¿Qué es mejor para la espalda: estilo libre o espalda?
El estilo espalda alivia activamente la columna lumbar y fortalece al mismo tiempo la musculatura del tronco. El estilo libre puede tener también efectos positivos si la rotación es correcta, pero con una postura inadecuada conlleva riesgo de dolores cervicales y de hombro. Para personas con vida sedentaria de oficina, el estilo espalda es la recomendación más clara.
¿Merece la pena nadar si apenas hago otro deporte?
Sí, especialmente en ese caso. La natación es suave con las articulaciones, trabaja todo el sistema muscular y entrena el sistema cardiovascular sin picos de carga. Los principiantes progresan más rápido de lo habitual porque el cuerpo responde a un estímulo al que no está acostumbrado. Dos sesiones por semana son un buen punto de partida.

 

Fuente imagen destacada: Pexels / Kindel Media (px:9030271)

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